Empieza destacando las tareas de recepción
Coloca la experiencia en hoteles, recepción, comercio minorista u otros puestos de cara al público cerca del principio. Nombra las tareas que realizaste, tales como registrar a los huéspedes, actualizar reservas, cobrar pagos o atender llamadas. Si tu experiencia es informal, describe el entorno y las funciones de manera sencilla. Omite afirmaciones generales como ser una persona sociable a menos que un ejemplo laboral las respalde.
Menciona los sistemas y las tareas
Enumera los sistemas de gestión de propiedades o de reservas que hayas utilizado realmente, junto con los terminales de pago y las herramientas de oficina relevantes para el puesto. Si no has utilizado software de hotelería, indica qué tareas de reserva, salida o mantenimiento de registros puedes realizar. Evita afirmar que dominas un sistema que solo has visto en una oferta de empleo.
Utiliza ejemplos claros y modestos
Muestra el trabajo y su magnitud siempre que puedas: huéspedes registrados en un turno concurrido, llamadas atendidas, pagos registrados o peticiones transmitidas a limpieza. Utiliza cifras que puedas explicar si te lo piden. Ante los problemas con los huéspedes, describe los pasos que diste y cuándo recurriste a un supervisor; no inventes puntuaciones de satisfacción que no puedas verificar.
Explica los empleos breves de forma sencilla
Incluye trabajo hotelero o de servicio temporal, a tiempo parcial y por temporada si refleja funciones relevantes. Utiliza fechas precisas y etiqueta el trabajo por temporada cuando eso explique una estancia breve. En cuanto a las lagunas laborales, una breve nota sobre cuidado de familiares, estudios u otra actividad pertinente es opcional; no hace falta dar detalles privados. Enumera únicamente los idiomas y la formación de los que puedas hablar con honestidad.