Pon las tareas de cuidado diario en primer lugar
Empieza por tu puesto más reciente en el ámbito de los cuidados e indica el entorno, como hogares particulares o centros residenciales. Muestra las tareas de cuidado personal y de la vida diaria que realizabas, junto con el número de clientes o visitas cuando puedas indicarlo con precisión. Menciona si seguías un plan de cuidados y a quién comunicabas tus inquietudes. Omite los nombres de los clientes y sus datos personales de salud.
Sé claro acerca de tu capacitación
Añade la formación en primeros auxilios y CPR, la formación como auxiliar de cuidados y cualquier curso sobre transferencias seguras o atención a personas con demencia que hayas completado. Incluye el año o la fecha de caducidad si ayuda al empleador a saber si la formación está vigente. Enumera solo los certificados que tengas y usa un nombre genérico si el título varía según el lugar donde vives. No des a entender que tienes autorización para administrar medicamentos o prestar atención clínica si no tienes la formación y autorización necesarias.
Haz que el cuidado informal sea específico
Si has ayudado a familiares o vecinos, puedes incluir esa experiencia bajo un encabezado como «Cuidado informal». Describe tareas reales, como preparar comidas, hacer compañía o ayudar con citas, e indica fechas aproximadas si las conoces. No presentes el cuidado familiar no remunerado como un empleo remunerado ni afirmes haber realizado tareas que no hiciste. Protege la identidad y la información de salud de la persona.
Haz que los puestos cortos sean fáciles de leer
Enumera el trabajo de cuidados a tiempo parcial, temporal y de temporada con fechas claras y una breve explicación del entorno o el horario si es útil. Para una brecha laboral, una nota breve y neutral es suficiente; no necesitas compartir detalles personales. Centra cada punto en el cuidado brindado, las rutinas seguras y la comunicación con el equipo de atención. Omite deberes no relacionados que no ayuden a explicar tu experiencia en cuidados.