Empieza con la experiencia de cuidado relevante
Coloca tu trabajo más reciente en cuidado infantil cerca del principio e indica las edades de los niños que atendiste y el entorno, como un hogar familiar o un centro infantil. Describe las rutinas de las que te encargabas, incluidas las comidas, las siestas, el juego o la recogida en el colegio. Evita compartir los nombres de los niños, las direcciones de las familias o detalles privados.
Muestra de qué te encargaste
Usa viñetas para describir tareas específicas y resultados que puedas explicar con honestidad: a cuántos niños supervisaste, las actividades que planificaste o cómo mantuviste informados a los padres. No afirmes progresos en el desarrollo o resultados de seguridad que no puedas respaldar. Incluye equipos relevantes solo si los has utilizado, como un carrito o una sillita de coche para niños.
Enumera la formación actual con claridad
Añade la formación en primeros auxilios y RCP, junto con la fecha en que la completaste o renovaste, e incluye cursos de protección infantil o educación infantil temprana si los tienes. Los requisitos y los nombres de los certificados varían según el país y el empleador, así que consulta la oferta de empleo. No indiques que un curso está vigente si ya ha caducado.
Describe con honestidad el cuidado informal
Cuidar a niños de familiares, vecinos o una familia puede contar como experiencia si explicas claramente la modalidad y te centras en las responsabilidades habituales. Agrupa los trabajos breves o de temporada bajo un encabezado veraz si así resulta más fácil seguir la cronología. Omite los detalles no relacionados, la información de contacto de las referencias y las afirmaciones que exageren tu función.